El queso en las dietas infantiles: beneficios y precauciones según la edad
El queso es un alimento muy presente en la mesa familiar, pero cuando se trata de los más pequeños, surgen dudas: ¿a qué edad pueden comer queso? ¿Qué tipo es más recomendable? ¿Qué precauciones hay que tener?
Beneficios del queso para los niños
- Calcio y fósforo → fortalecen huesos y dientes.
- Proteínas → fundamentales para el desarrollo muscular.
- Vitaminas A, B y D → apoyan la visión, la energía y la absorción de calcio.
- Grasas saludables → necesarias para el desarrollo cerebral en edades tempranas.
Además, su sabor y textura lo convierten en un alimento fácil de incluir en recetas que gustan a los más pequeños.
¿A qué edad puede incorporarse el queso?
- Bebés (6-12 meses)
Se recomienda introducir quesos pasteurizados, frescos y bajos en sal, como el requesón o el queso fresco. - Niños pequeños (1-3 años)
Pueden consumir una mayor variedad: quesos tiernos, mozzarella o quesos suaves.
Se debe controlar la cantidad de sal y grasas. - Etapa escolar (4-12 años)
Se pueden introducir quesos más curados o semicurados en pequeñas cantidades.
Es un buen snack saludable y energético para la actividad física.
Ejemplos de quesos de autor en España
En España ya existen queserías que producen quesos con vinos de denominación de origen, cervezas artesanas, hierbas locales o maduración en cuevas históricas. Estos quesos suelen ganar premios en ferias gastronómicas internacionales y atraer a los paladares más curiosos.
Precauciones a tener en cuenta
- Moderación: el exceso puede aportar demasiada sal o grasas saturadas.
- Alergia a la proteína de la leche: es distinta a la intolerancia a la lactosa y requiere supervisión médica.
- Quesos sin pasteurizar: no recomendados en niños pequeños por riesgo de bacterias.
Recetas fáciles con queso para niños
- Mini sándwiches con queso fresco y vegetales.
- Puré de calabacín con queso rallado artesanal.
- Tortilla francesa con trocitos de queso tierno.
- Bastoncitos de pan integral con queso fundido.
El queso puede ser un gran aliado en la dieta infantil siempre que se elija según la edad y se consuma con moderación. Apostar por quesos artesanales, pasteurizados y de calidad es la mejor manera de cuidar la salud de los más pequeños.
